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Residencial

Casa Birch.- Imagina que te jubilas en tu paraíso madrileño, ahora imagina que junto con un gran equipo de arquitectos diseñas la reforma del que será tu hogar mas agradable y que te has ganado trabajando duro. Ahora imagina que por fin comienzas las obras y ….. Ring!!!!!!!! La base sobre la que te apoyabas no era buena!!!!! No se puede reformar, hay que tirarla y empezar de cero!!!! Pero el coste ya está fijado, y la mudanza también!!! No pasa nada, trabajo en equipo, disciplina, confianza y voilá!!! El resultado final mejora en mucho aquel diseño inicial y la mudanza ha sido un éxito. Ahora solo queda disfrutar de las 2 cavas para buen vino, de las maravillosas vistas de la sierra y, ¿por qué no? De un relajante baño de agua salina con tu mejor compañía.

Casa Rixon.- El mayor enemigo de la arquitectura es la construcción. Es de esas pocas cosas que pueden convertir una “WOWHouse” en una “OHHHH House”. Y es que cuando tu sueño se convierte en tu pesadilla hay que meter mano en la película. Premisas; el guion y el guionista se quedan porque son estupendos. Los actores sirven, total, ya se les ha pagado la nómina casi completa… El productor es innegociable, para eso paga!!! Pues entonces, traigamos un nuevo director, que hable con el guionista, convenza a los actores y consiga que el productor vuelva a creer en la película. Pues hubo suerte, la casa es un cañón, y tras varias fiestas allí hay que reconocer que el esfuerzo valió la pena.

Casa Díaz.- ¿Es posible construir un oasis en medio de Madrid? Por que no!!! Y que mejor para conseguirlo que reformar… un colegio!!! Es como hacer frenar un deportivo, la experiencia vale la pena. La primera pregunta obvia, ¿con qué nos quedamos? La respuesta evidente, con nada. La realidad desesperante, el edificio tiene diversas protecciones. Reto en la mesa así que… a disfrutar!!! El resultado es una casa independiente, con varias terrazas, amplios jardines, piscina, ascensor y un sinfín de gadgets que la hacen objeto de deseo de todos aquellos que quieren vivir en Madrid como si estuviesen el La Moraleja o en La Finca.

Casa Powell.- Mi abuelo tenía cataratas. Ya mayor se las operó y quedó fascinado al volver a ver colores y formas. Vivir en un ático y estar a oscuras es tener cataratas. Hay que operar doctor!!! Dicho y hecho; un tabique por aquí, otro por allá, sobra esta puerta, adiós ese suelo, un retoque por este ladito y hala, a disfrutar, que no hay nada mejor que la luz y el espacio. Eso si, en veranito unas buenas Ray-Ban tampoco sobran…